Habilidades sociales
“En grupo me quedo callado y no sé qué decir”
Entrenamiento práctico en asertividad, comunicación y confianza social para superar la timidez, el bloqueo en grupo o la dificultad para decir que no.
Cuando el problema afecta a toda la familia, trabajar juntos ayuda a entenderse mejor y a encontrar soluciones que funcionen para todos.
En casa nos gritamos más de lo que nos hablamos
Siento que tengo que mediar siempre entre todos
Desde la separación nada ha vuelto a ser igual
La familia es un sistema: lo que le ocurre a uno de sus miembros afecta a los demás, y la forma en que todos se relacionan influye en cómo se siente cada uno. Por eso, a veces tratar un problema de forma individual no es suficiente. Los conflictos entre padres e hijos, las tensiones entre hermanos, una enfermedad, un duelo, una separación o la convivencia en una familia reconstituida pueden generar un clima de tensión que desgasta a todos.
En terapia familiar reunimos a las personas implicadas para que cada una pueda expresar su punto de vista en un entorno seguro y respetuoso. No buscamos culpables, sino comprender las dinámicas que mantienen el malestar y ensayar nuevas formas de comunicarse, de poner límites y de apoyarse. Trabajamos en nuestra consulta de La Peseta, en Carabanchel, y también ofrecemos sesiones online cuando algún miembro vive fuera de Madrid. Si queréis consultarnos vuestro caso, escribidnos por WhatsApp.
Si te reconoces en varias de estas situaciones, hablar con un profesional puede marcar la diferencia.
En las primeras sesiones escuchamos a cada miembro y exploramos cómo está organizada la familia, qué roles ocupa cada uno, cuál es su historia y en qué momentos surgen los conflictos.
Desde la terapia familiar sistémica observamos las interacciones que se repiten y cómo se refuerzan entre sí. Entender el circuito permite cambiarlo sin señalar a una sola persona como el problema.
Practicamos en sesión formas más sanas de expresar desacuerdos, escuchar y negociar normas. Trabajamos también los límites y la distribución de responsabilidades para que la convivencia sea más equilibrada. Todo ello con respeto mutuo.
Proponemos pequeñas tareas para realizar en casa entre sesiones y revisamos cómo han funcionado. Poco a poco, la familia va incorporando nuevas pautas que puede mantener por sí misma. Sin depender de la terapia.
No siempre. Lo habitual es que participen las personas más implicadas en el conflicto, y la composición de las sesiones puede variar según lo que se esté trabajando. A veces nos reunimos con toda la familia, otras solo con los padres o con algunos hermanos. Lo decidimos juntos en función de cada situación y de lo que resulte más útil.
En la terapia individual el foco está en una persona y en su forma de pensar, sentir y actuar. En la terapia familiar el foco está en las relaciones: cómo se comunican los miembros, qué papel ocupa cada uno y qué dinámicas mantienen el malestar. Ambas pueden combinarse cuando alguien necesita además un espacio propio para trabajar aspectos personales.
Sí, puede ser de gran ayuda. Tras una separación, la familia necesita reorganizarse: nuevas rutinas, dos hogares, a veces nuevas parejas. La terapia ayuda a que los hijos se adapten mejor, a que los padres mantengan una coparentalidad respetuosa y a que todos puedan expresar cómo están viviendo el cambio sin que los niños queden en medio del conflicto.
Escríbenos y te contamos cómo trabajamos terapia familiar en nuestra consulta de La Peseta o de forma online.
“En grupo me quedo callado y no sé qué decir”
Entrenamiento práctico en asertividad, comunicación y confianza social para superar la timidez, el bloqueo en grupo o la dificultad para decir que no.
“Siempre acabamos discutiendo por lo mismo”
Terapia individual para conflictos con la pareja, la familia o los amigos, dependencia emocional, dificultad para poner límites y relaciones que generan malestar.
“Siento que no lo estoy haciendo bien como madre”
Pautas de crianza, límites, comunicación y apoyo en etapas difíciles. Acompañamos a madres, padres y familias para mejorar la convivencia en casa.