Gestión emocional
“Exploto por tonterías y luego me arrepiento”
Herramientas para reconocer, comprender y regular emociones intensas como la rabia, la tristeza o la frustración, sin reprimirlas ni dejar que te desborden.
Perder a alguien o algo importante cambia la vida por dentro. Te acompañamos a transitar el dolor a tu ritmo, sin prisas ni juicios.
Siento que todos siguen con su vida menos yo
No consigo aceptar que ya no está
Me culpo por cosas que no pude decirle
El duelo es la respuesta natural ante una pérdida significativa: la muerte de un ser querido, una separación, un diagnóstico, la pérdida de un trabajo o incluso de una mascota. No es una enfermedad ni algo que haya que superar deprisa. Sin embargo, a veces el dolor se queda atascado, aparecen culpa, rabia o vacío que no ceden, y la vida cotidiana se vuelve difícil de sostener. Pedir ayuda en ese momento no significa olvidar a quien se ha ido, sino encontrar una manera de seguir viviendo llevando consigo ese vínculo.
En nuestra consulta de la Avenida de la Peseta, en Carabanchel, ofrecemos un espacio cálido donde puedes hablar de tu pérdida sin tener que fingir que estás bien. También puedes hacer las sesiones online si te resulta más cómodo o si desplazarte ahora supone un esfuerzo. Trabajamos respetando tus tiempos, tus creencias y tu forma de recordar. Si en algún momento aparecen pensamientos de hacerte daño, llama de inmediato al 024 (línea de atención a la conducta suicida) o al 112.
Si piensas en hacerte daño o te sientes en peligro, no esperes: llama al 024 (gratuito, confidencial, 24 h) o al 112.
Si te reconoces en varias de estas situaciones, hablar con un profesional puede marcar la diferencia.
Empezamos conociendo tu historia y la relación con lo perdido. Damos espacio a todas las emociones, también a las que cuesta reconocer, como la rabia o el alivio, sin etiquetas ni prisas por pasar página.
Explicamos cómo funciona el duelo y por qué a veces se complica. Entender que tus reacciones tienen sentido reduce la sensación de estar perdiendo el control y ayuda a tratarte con más amabilidad.
Con cuidado abordamos la culpa, las conversaciones que quedaron sin tener y los recuerdos difíciles mediante técnicas de terapia cognitivo-conductual y, cuando es pertinente, ejercicios de despedida simbólica o carta terapéutica.
Poco a poco recuperamos rutinas, actividades y relaciones. Con apoyo de la terapia de aceptación y compromiso (ACT) exploramos qué te importa ahora y cómo mantener un vínculo sano con la persona que se fue.
No existe un plazo fijo. Cada persona y cada pérdida son distintas, y es habitual que el dolor aparezca en oleadas durante meses, sobre todo en fechas señaladas. Lo que conviene observar no es tanto el tiempo, sino si el sufrimiento te impide funcionar, si se mantiene igual de intenso sin ningún alivio o si te aísla por completo. En esos casos, hablar con un psicólogo puede ayudarte a desbloquear el proceso.
Puedes acudir en cualquier momento, no hace falta esperar a estar muy mal. Es especialmente recomendable si la pérdida fue repentina o traumática, si sientes mucha culpa, si evitas todo lo relacionado con esa persona o si notas que tu vida se ha detenido. Si aparecen pensamientos de hacerte daño o de no querer seguir, llama al 024 o al 112 cuanto antes: están disponibles las 24 horas.
Para muchas personas, sí. La terapia online permite hablar desde un entorno conocido, algo que puede facilitar abrirse en un momento tan delicado. Mantiene la misma estructura y confidencialidad que la sesión presencial en nuestra consulta de Carabanchel. Si tienes dudas sobre qué modalidad te conviene más, escríbenos por WhatsApp y lo valoramos contigo sin compromiso.
Escríbenos y te contamos cómo trabajamos duelo y pérdida en nuestra consulta de La Peseta o de forma online.
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